Aliosha sufrió un ataque de drones.
El alma sintió la vibración general en su estructura que, más que consolidada, se había mantenido en equilibrio precario gracias a los contrafuertes con que su inteligencia y su erudición, fueron afrontando los altos riesgos del desplome. Había compuesto una especie de baluarte anárquico hecho con continuas adecuaciones provisorias (para siempre) como suele acontecer con los oficios de cualquier operario vernáculo. Y la ciudadela en la que medraba seguía en pie. […]





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Iban rumbo al sur. La cinta del asfalto relumbraba como nueva bajo el sol inclemente del mediodía. Los campos de tierra revuelta y enrojecida se escurrían, siempre medio vacíos. Pocos olivos o pocas tunas formaban en líneas separadas por mucho espacio yermo. El sol, seguramente, presionaba con su humor pesado y caliente, implacable sobre las plantas que debían requerir mucho espacio vital en esa tierra huraña. […]
El pibe está sentado en uno de los bancos que se alinean sobre las paredes laterales del gimnasio. Es un hermoso salón sin tribunas en cuyos extremos hay dos aros de básquetbol que no se usan, salvo para demostrar cuán alto saltan los jugadores de vóley. El piso es de parqué y el edificio de los años cincuenta como en muchas escuelas que se distribuyen a lo largo y a lo ancho del país. Ha acabado el último partido del torneo que se organizó entre los seleccionados de las tres divisiones de cuarto y de quinto años. En total compitieron seis equipos y el resultado de la final era previsible porque la división “C”, en la que cursa el pibe, han coincidido por azar cuatro de los jugadores de la selección de esa escuela conformando uno de los mejores equipos del grupo. El muchacho está solo y no festeja el campeonato. […]

Mar Caribe. Un grupo abigarrado de embarcaciones deportivas. Esloras variables, entre 12 y 40 metros. Día soleado, 32 ° C. Costa más cercana a 20 millas. Clima y aguas calmos, Amenaza silente situada en una embarcación, tal vez en varias.