Lo primero, como bien decía él, es agradecer, agradecerle a Lobbosco por los bienes de los que nos hizo acreedores. Y si nos referimos a él, no como Humberto sino como Lobbosco, es simplemente porque es costumbre que los apellidos acentúen la dignidad en las personas a quienes recordamos con reconocimiento.
Es tiempo de recuerdo, sí, de honra y de amor. Tiempo para ensayar un orden entre el aluvión de ingenios, de anécdotas, de ocurrencias con que el hombre nos alegrara. […]





Una nueva edición de la Feria Internacional del Libro de Rosario comenzó a desarrollarse este jueves en el Centro Cultural Fontanarrosa. El acto inaugural fue encabezado por la ministra de Cultura de Santa Fe, Susana Rueda; el intendente Pablo Javkin; el presidente de la Fundación El Libro, Alejandro Vaccaro; y la escritora Beatriz Vignoli.

Están sentados a la mesa del quincho del hotel. Llegaron todos los comensales, son pocos para lo que suele esperarse de un treinta y uno de diciembre. Su hermano, Germán, está en Rosario desde hace dos días. Vino de Paso de la Patria para ver a su hijo Estebita y la novia y, de paso, pasar fin de año con él. Hace seis meses que no los ve. Los chicos siguen igual que cuando empezaron. Es algo usual en el caso de ellos.
Algo está sopesando.Hace unos días revisaba a mi compañera postiza y me di cuenta de que notó el desgarrito en el antepié. Vi como reflexionaba y me puse en el lugar de ella, porque una pequeña herida no es más que el preludio de una lo suficientemente grande para que haya que pensar en lo que va a suceder y en que las posibilidades de que no sea doloroso serán mínimas. Porque el abandono es terrible, una soledad sucia y duplicada. Lo que se puede pretender, a lo sumo, es un retiro y un posterior olvido para languidecer en algún lugar silencioso y oscuro donde la única compañía es un grupo de congéneres, tan callados como una misma. ¿Qué cómo lo sé? En mi caso he visto que tiene una tendencia a no deshacerse de las cosas. […]