Enumeración de Humberto Lobbosco

¡Números ahora!
Números en vida,
números de la verdad que canta.
Oda
y no elogio
por cuestiones exclusivas del poema.
Oda entonces
al par de toros en carrera
furiosos el uno contra el otro
y necesarios
el uno para el otro.
Toro de Dionisos, carro desmandado
boca con raíces, garganta sin fondo
de la canción al alarido.
Heroico toro de Apolo, morro digno,
empellón de bonhomía.
de la sonrisa a la caricia.

Mano prensil, rastro de los vascos.
Mano blanca, traza de los gringos
sobre la cabeza de algún niño.

Fragor de torrente subterráneo
abriéndose paso a topa tolondra.
Afán del infinito
en la palabra enciclopedia.
Áspero oponente del orgullo
y de la libresca mezquindad, antagonista.

Amplio y generoso como la pampa
en la mesa con guitarra y con amigos
Tirolés de nota aguda
por el lirismo montuno.
Mejor Esténtor del poema
y mejor si ocurre en Grecia.
Benigna sirena
urgiendo al ancho Ulises
a destapar orejas.
Placar con maravillas
para todas las Alicia
cualquiera sea el sexo.

Ametralladora de las execraciones
contra el cubil de las infamias.
Talibán con rosa,
viento sagrado,
hoplita en la palestra,
granadero en sordo ruido
de corceles y de acero.

Venga en la voz que dice claro
con camisa oscura y pajarita.
Venga el dulce estragador
(después del de Miguel Hernández)
a la mesa de los números y ahora.
Y por fin venga a la alegría,
ahora y ahora
de estos materiales con que cuento
de estos números en vida