El autobús iba por la carretera que cruzaba el campo japonés sin que nada definiera la nacionalidad de esa ruta. Su paisaje se manifestaba suave, contenido, sin estridencias ni excepciones. Sin embargo, era fácil saber que no era una ruta argentina, ni chilena, ni uruguaya, tampoco francesa, inglesa o alemana. En definitiva, una no puede ser la otra —se dijo. Las rutas de cada país son, también, únicas e irrepetibles. […]
Cuentos
Uta – Página 12
Se llevaba razonablemente con su gordura lo que significaba que se sentía así, gorda, aunque podría no serlo. El pelo castaño, muy lacio, tal vez escaso, caía a plomo y se arqueaba cuando el viento arreciaba en la cubierta. Usaba gafas y los ojos, muy azules, parecían más pequeños tras los cristales.
Se llamaba Uta, así de rotundo y simple. Bajaría en la última parada del ferry con un puñado de personas, casi todos locales.
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Enumeración de Humberto Lobbosco
¡Números ahora! Números en vida, números de la verdad que canta. Oda y no elogio por cuestiones exclusivas del poema. Oda entonces al par de toros en carrera furiosos el uno contra el otro y necesarios el uno para el otro. Toro de Dionisos, carro desmandado boca con raíces, garganta sin fondo de la canción […]
Drømmeby (ciudad de sueños) – La Revista del Siglo
Siempre disfrutaron de las sombras alargándose hasta ya no ser cuando cae el sol en la ciudad.Las sombras de los edificios bajos y las propias subiendo y bajando por la acera a cada paso.Las sombras que parecen navegar los pasos flotando sobre el vacío.Es curioso, ellos siempre lo han disfrutado durante las charlas largas, pero nunca se lo han dicho. Quizá porque sería una redundancia. Todo lo que hay alrededor de esa amistad, simple como los atardeceres, los ha acercado a la dicha. […]
Apenas un día – La Revista del Siglo
Da gusto caminar ahora junto al Yamuna, con el clima tan agradable, tan de primavera. Pensar que en la temporada de los monzones todo debe estar inundado. Es lindo caminar bajo la luz tan diáfana y la sonrisa sostenida de los transeúntes. De esta gente que parece no perder el asombro nunca, que tiene tiempo de detenerse para mirar, para mirarnos como si fuésemos una atracción. Y sonreír tanto. […]
Enumeración del cuerpo en tres ciclistas
No tan parecidos y gemelos
atrás y en sombra,
acostumbrados al trabajo de la noria,
mordiendo el polvo todo el tiempo,
dale que dale
al circular estatuto del pedal.
Devenido tendón de Aquiles
en correa de Hércules devoto.
Y trueno de los cuádriceps:
sordo clamor del volumen contraído
tragándose la magnitud del sol.
Cazadora – Página 12
No era la única, había otros que lucían esa suerte de serenidad en la mirada que se forja con el temple. Era como un cuchillo pulcro y eficaz descansando sobre una tabla y a la espera. Había dejado de volar el gran espacio para quedarse donde estaba él, a pesar de los fríos en el invierno. Lucía implacable y fiel cuando descansaba sobre la percha contemplándolo en la calma, lejos del capirote y del guante.
A él le gustaba verla allí, atenta, amándolo tan elaboradamente como la naturaleza y el tiempo inagotable lo permiten. Cuando la tenía sobre el guante solía acariciarla en medio de los ojos con el dedo índice y ella juntaba levemente los párpados.
[…]
Oma – Revista del Siglo
Me gusta mucho, Oma. Pero la distancia nos mata, ¿entendés? No estoy acostumbrada. Siempre me gustó compartir las cosas de cada día. El desayuno, la cena, los paseos. Ya no sé qué hacer. A veces pienso que puedo dejar que todo se apague. Pero va a ser la primera vez que me queda algo pendiente. Y vos, ¿cómo estás Oma?
Yo bien nena, viste cómo es aquí. Un poco frío en invierno, pero el aire huele tan bien. A veces me molesta la espalda, pero con los masajes y el calor se pasa un poco. Porque el servicio de la clínica es bueno, las empleadas son casi todas alemanas. Hay una que vino directamente de allá, de Lendhut, cerca de dónde vivíamos nosotros.
Completan la mesa Fabio, un italiano y su novia paraguaya Nancy, unos veinticinco años más joven. Una mesa improvisada para ser treinta uno. […]
Las Graziella – Página 12
Andar en bicicleta era su mayor placer. Sabía ejecutar trucos: soltaba el manubrio, iba sobre la rueda trasera y hasta llegó a intentar pararse sobre el caño superior del cuadro. Esa vez no le fue bien. Le gustaba mirar las grandes carreras que recorrían las poblaciones de Francia o España. Definitivamente había algo fascinante en […]
Quién diría…, ¿no? Aspenger – Revista Barullo
Están sentados a la mesa del quincho del hotel. Llegaron todos los comensales, son pocos para lo que suele esperarse de un treinta y uno de diciembre. Su hermano, Germán, está en Rosario desde hace dos días. Vino de Paso de la Patria para ver a su hijo Estebita y la novia y, de paso, pasar fin de año con él. Hace seis meses que no los ve. Los chicos siguen igual que cuando empezaron. Es algo usual en el caso de ellos.
Se aman sin reserva. Entre sí, a veces, parecen mirarse, pero evitan los ojos de los otros. Estebita contesta más, y la fonética de su léxico semeja la de un extranjero un poco pretensioso. Nació cuando Germán tenía diecinueve.
Germán es quince años menor que él y, por eso, siempre lo ha protegido.
Completan la mesa Fabio, un italiano y su novia paraguaya Nancy, unos veinticinco años más joven. Una mesa improvisada para ser treinta uno. […]













